BIBLIOTECA "FRAY TITO COLLALUNGA"

Al llegar a calle Caseros y Córdoba nos hallamos frente a la Basílica Menor de Salta, un complejo cultural que capta la atención de turistas y lugareños. Dentro de todo lo que posee la comunidad franciscana para ofrecer a su comunidad, nos detenemos en la Biblioteca Fray “Tito Collalunga”, un verdadero tesoro que se conserva en Salta. La misma se encuentra comprendida por dos cuerpos, uno que da sobre calle Córdoba N° 33 donde se brinda la atención al público. Ya en su interior, en la planta, al fondo de la galería colonial, se encuentra la Biblioteca que conserva en su interior el fondo exquisito.

El origen de la Biblioteca Fr. Tito Collalunga se remonta a los mismos orígenes de la fundación de la Ciudad de Salta, donde los frailes estuvieron presentes a través de la persona del Padre Juan de la Cruz. Los misioneros franciscanos desplegaron su abnegada labor apostólica no solo predicando sino que también asistiendo a enfermos, administrando los Santos Sacramentos y enseñando.

Esta Biblioteca comienza a formarse allá por el año 1582. Los sacerdotes fallecidos fueron dejando sus libros a la misma, casi todos religiosos. Así de a poco se fue formando un tesoro bibliográfico que con el tiempo fue creciendo junto al aporte de particulares que contribuyeron con sus donaciones y otros materiales enviados y traídos desde distintos lugares del mundo, fundamentalmente desde Roma.

Desgraciadamente la casi totalidad de los primeros libros traídos por los misioneros fueron destruídos junto al Convento por el incendio acaecido en el año 1760; este siniestro no fue el único suceso que sufrió la biblioteca pues en 1956 se produjo otro incendio que la destruyó totalmente. La labor fecunda y el compromiso con la enseñanza por parte de los frailes fueron motivo de que esta biblioteca fuera incrementando su patrimonio bibliográfico durante el paso de los años.

Al llegar el año 1925 se hace cargo de la misma fray Tito Collalunga, desempeñando las funciones de bibliotecario y director hasta sucedida su muerte en el año 1980. Al momento de su llegada se encontró con una biblioteca con 4.000 libros, en su mayoría descuidados, dispersos y víctimas del paso del tiempo. Es allí, en ese mismo momento donde comienza la meritoria tarea que le cupo a este noble sacerdote, quien fue el espíritu voluntarioso que desarrolló la actividad de dar vida útil a este repositorio con su misión de ser organizador y conservador de la misma.

En las puertas de acceso se leen sendas inscripciones en latín de dos pensadores celebres, Horacio y Erasmo, nos revelan que nos hallamos en el umbral del templo de la sabiduría: “El sabio es solamente inferior a Júpiter” y “Aquí viven los muertos y los mudos manifiestan sus secretos”.

Actualmente esta biblioteca cuenta con aproximadamente 30.000 ejemplares, muchos de ellos traídos a Salta por los mismos franciscanos desde su tierra de origen, luego se fueron incrementando merced a la generosidad de las donaciones de muchos salteños, entre los que podemos mencionar a Francisco Centeno, Cesar F. Perdiguero, Eduardo González Plaza, Iris Rossi, Oscar Solá Cornejo, Luisa Miller Astrada, entre otros. 

La biblioteca es humanística casi en su totalidad, en sus anaqueles encontramos temas de teología, filosofía, historia, literatura, antropología, etnología, artes, etc. Los idiomas en las que estas obras están escritas son latín, griego, italiano, francés, español – antiguo, inglés, portugués, hebreo. Existen ejemplares publicados en los siglos XVI y XVII (en menor cantidad), otras que pertenecen a los siglos XVIII, XIX y XX.

La biblioteca no se limita solamente a obras de estudios generales, posee además verdaderas joyas literarias, entre las que merecen mención las siguientes: un incunable que data del año 1488, que es un Tratado de Astronomía, impreso en Venecia, que reúne todas las características de un incunable verdadero: no posee carátula ni portada, y carece de foliación. Solamente está dividido por partes, con letras mayúsculas como señaladores. Cabe la probabilidad de que Colón hubiese estudiado en un ejemplar de la misma edición de astronomía, pues en esa época escaseaban los textos y los que habían eran (similares a este) verdaderas compilaciones de los autores más acreditados.

Se pueden mencionar además el Tratado de los Metales, de Jorge Agrícola, impreso en 1561; Corpus Medicinae o Tratado de medicina, de Pauli de Aegina, originalmente escrito en griego entre los años 395 y 423 y traducido al latín, publicado en Lyon en 1567; Oraciones de Cicerón, impreso por Aldo Manucio en 1540; Evangelios de Pablo de Granada, impreso en 1569; Diccionario de la Lengua China, manuscrito bilingüe chino – español, impreso en 1676, manuscrito en Cantón, cuyo autor fue un misionero llamado Antonio de Almadén. Entre las curiosidades encontramos un libro de Panegíricos a la Virgen María, escrito en 1841 por el padre Luigi Casolini sin ninguna “ r ”, esto debido a que el autor por problemas físicos, no podía pronunciar dicha letra, siendo objeto de burlas permanentes, el religioso se las ingenió para escribir esta obra usando sinónimos y un lenguaje figurado para reemplazar la letra “ r ”. Tampoco se puede dejar de mencionar una diminuta edición de “ La Divina Comedia” de escasos 4 por 6 cms. procedente de Florencia.

La biblioteca fue habilitada al público en el año 1978, cumpliéndose uno de los objetivos del Padre Collalunga, tras la firma de un convenio entre el convento y el gobierno de la provincia, que aportó con el personal para su atención.

La biblioteca no ofrece sus servicios durante algunos años, hasta que la firma de un nuevo convenio con el gobierno de la Provincia de Salta, posibilita nuevamente su atención facilitando el personal correspondiente, habilitándose finalmente un amplio salón que da sobre calle Córdoba, donde se baja una parte de la biblioteca, quedando en el primer piso los libros más exquisitos que requieren mayor cuidado y reserva. Así, desde el año 1998, se recobra para el público de Salta un servicio más de acceso a la información en un ámbito del saber que es privilegio para la provincia.

Cuenta con un catálogo que proporciona una descripción bibliográfica, siguiendo el modelo de los catálogos europeos donde se han normalizado: autores, títulos y pie de imprenta.

El fondo exquisito trabaja en la digitalización de su patrimonio, cumpliendo con el objetivo de conservación y con el fin de hacer accesible a sus usuarios parte de sus tesoros.

Los usuarios tienen acceso a la información más actualizada a través de la consulta del catálogo en línea que permite buscar una obra por título, materia, editor, fecha y lugar de publicación e idioma. 

BIBLIOTECA CONVENTUAL "FRAY TITO COLLALUNGA"

Contacto: ESTELA FIVILA

Telefono : 0387- 4310830

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