La mejor respuesta: Que se reza para pedir por un enfermo?

Jesucristo, tú atravesaste pueblos y villas “curando todo mal”, por tu mandato los enfermos fueron curados. Te llamamos hoy, llénanos con todo tu amor curativo y cura a todos los que padecen virus y enfermedades para que puedan recuperar sus fuerzas y sanar mediante el esfuerzo de los médicos.

¿Cómo pedir por un enfermo a Dios?

Padre nuestro que está en los cielos, Vengo delante de ti reconociendo que solo tú eres Dios. Reconozco que eres Dios de amor, de compasión y de misericordia. Por eso hoy te pido que te acuerdes de (amigo/a), Que está enfermo/a de _________. Te pido, Jehová, que extiendas tu mano sanadora hacia (amigo/a).

¿Cómo pedir por un familiar enfermo?

Tú hermoso Señor, que quieres que tengamos vida en abundancia, llena de salud y de bienestar, sana y fortalece a este mi ser querido que se encuentra en padecimiento. Te ruego que, por tu bondad lo cures, pues tú conoces su vida, su sufrimiento, tú lo creaste y lo amas como es.

¿Cómo orar por un enfermo grave?

Oración por un enfermo grave

Misericordioso Jesús, consuelo y salvación de todos los que confían en Ti, humildemente Te suplicamos por Tu dolorosa Pasión, concede que Tu sirviente (mencione el nombre) recupere la salud si es para beneficio de su alma, para que con nosotros alabe y bendiga Tu Santo Nombre.

ES INTERESANTE:  Pregunta frecuente: Cuál es la religión del diezmo?

¿Qué dice el salmo 41 de la Biblia?

1 Bienaventurado el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad.

¿Qué capítulo de la Biblia puedo leer para un enfermo?

Si, pues la oración de fe llega al corazón de Dios. Si está en su voluntad, Dios puede sanar a cualquier enfermo. La Biblia también enseña que cuando oramos por sanidad lo debemos hacer en el nombre de Jesús, quien, de acuerdo a Isaías 53, sanó nuestras enfermedades con sus propias heridas en la cruz.

¿Qué nos dice el Salmo 102?

1 Jehová, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti. 2 No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á responderme. 3 Porque mis días se han consumido como humo; Y mis huesos cual tizón están quemados.